Iris Molina

Soy un alma curiosa y exploradora con una historia de vida que ha hecho de mí una eterna buscadora, aprendiz y comunicadora. Divulgo sobre metafísica, ciencia espiritual y psicoterapia integrativa. Acompaño en procesos terapéuticos a través de una metodología iniciática basada en la psico-espiritualidad.

La realidad se está transformando, nuestras almas están llamadas a recordar. Es el momento de integrar la dimensión espiritual de la existencia a nuestras vidas, las antiguas estructuras externas e internas piden ser renovadas.

Mi manera de contribuir a la transformación es entregándome como constructora del nuevo paradigma.

Mi forma de entregar amor es contribuir al recuerdo de nuestro origen espiritual.

Estoy al servicio de la evolución de la consciencia. ¡Buen presente, alquimista!

Viví una hermosa infancia en un entorno abierto a la espiritualidad, a los cuestionamientos y a la sabiduría ancestral que forjó mis dotes filosóficas. Por otro lado, el misterio en torno a mis orígenes encendió desde muy niña mi interés por lo oculto, por lo existente más allá de lo aparente. A todo ello se unía la genuina percepción de la vida como un escenario de juego ilusorio. A pesar de no haber sido educada bajo los dogmas de ninguna religión o creencia particular, siempre tuve certeza acerca de la existencia de otras realidades y seres, así como cierta percepción extrasensorial.

Con la entrada a la post adolescencia empecé a tomar caminos de vida que me separaron de este impulso. Me formé como economista, tratándome de adaptar a un paradigma del que me sentía profundamente desconectada. Cambié de rumbo, lo dejé “todo” y comencé a hacer largos viajes en solitario alrededor de Latinoamérica en búsqueda de experiencias que pudieran calmar mi sed de trascendencia. En esos años de búsqueda, que fueron luz, y fueron sombra, aprendí mucho sobre la vida y sobre mí misma, pero me seguía sentía vacía, no sabía cuál era mi rumbo.

Mi viaje


El “darme cuenta”

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A los 24 años viví mi “darme cuenta” espiritual: desperté a mi origen transpersonal. Aconteció en un estado ampliado de consciencia durante una sesión de sonoterapia. Experimenté la salida del cuerpo y el regreso a casa, el regreso a esa realidad que siempre percibí. Entendí a qué se referían los filósofos cuando hablaban del “velo del olvido”.

Este despertar trajo un vacío de oro, una profunda crisis existencial que duró varios años. Fue en ese punto cuando verdaderamente comencé a buscar en mi interior, al entender y recordar, que el verdadero camino que vine a transitar comenzaba con la auto-observación y la transformación desde adentro. Este hermoso proceso de autodescubrimiento también contuvo periodos de encuentros con mi sombra, autosabotajes, etapas de trascender hábitos y creencias destructivas.

Comencé a tener experiencias psíquicas y espirituales que me llevaron a confirmar, una y otra vez, las sospechas inmanentes de mi niñez. Comencé a cultivar el conocimiento, responsabilidad y silencio interno a través de diferentes medios: meditación, escritura, terapias de sonido, biodanza, experiencias con DMT, terapia energética y psicológica e hipnosis, formación terapéutica y psicológica, entre otros. Me volqué en la investigación y estudio de filosofías, corrientes espirituales y esotéricas, psicología, física cuántica y neurociencia.

En este proceso, entendí cuál era el propósito de mi alma y por qué me había sentido tan vacía hasta entonces: siempre estuve llamada a ser una intermediaria entre el cielo y la tierra, a ser canal de comunicación, compañera de almas en el despertar espiritual, a ser creadora de vínculos y estructuras cuya raíz es la conexión con el corazón.


Mi cosmovisión

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Mi cosmovisión es abierta y dinámica. En ella se encuentran elementos destacados de la alquimia, el hermetismo, la antroposofía y la teosofía; elementos de la visión psicológica Junguiana, Gestáltica y transpersonal, hasta legados de grandes investigadores de la energía y de la consciencia, como fueron Nikola Tesla, Jacobo Grinberg o Stalisnav Groft.

Democratizar el acceso a la verdad y promover acompañamientos terapéuticos integrativos es mi respuesta al llamado al servicio que proviene del otro lado. Animar a la exploración espiritual y acompañar en el proceso, impulsar a recordar quiénes somos realmente, a que reconozcamos nuestro verdadero poder; es mi granito de arena en esta cadena de luz que nos acerca, un poco más, a la caída definitiva del velo del olvido. Y a la consolidación del un nuevo paradigma que con el florecer del poder en nuestros corazones, ya hemos empezado a crear de forma silenciosa… pero contundente y definitiva.

Desde 2017, comencé mi formación en terapias energéticas y corporales variadas, así como en psicología holística; y seguiré aprendiendo hasta el fin de mis días. Actualmente, me estoy formando como psicoterapeuta Humanista Gestalt con el deseo de continuar enlazando la ciencia espiritual a prácticas psicoterapéuticas integrativas. 

En este viaje, también he podido ver como no todos aquellos que despiertan promueven el camino hacia la luz. Mi deber como comunicadora consiste en impulsarte a observar y a discernir más allá de lo aparente, en animarte a tomar el valor de ser tu propia hoja de ruta moral, a ser tu propio guía y maestro. Los medios de comunicación, la política, los dogmas, las tendencias, funcionan como distractores, y embaucadores, para mantener tu visión al margen de lo verdadero. Nadie que quiera que te suscribas a su verdad, proviene de la luz.

Somos eso que buscamos, somos la consciencia creadora en expansión. Solo en tu propia experiencia podrás encontrar lo que en lo profundo, a todos nos une. Solo tú puedes discernir, solo tú puedes ser el héroe de tu historia y crear con tu ejemplo la realidad que anhelas encontrar.

Gracias por tu presencia, alquimista

Iris.