En su sentido original, la psicoterapia es el arte de acompañar al alma en sus procesos de dolor, transformación y maduración.

En el contexto de la nueva humanidad, la integración de la dimensión espiritual en los procesos terapéuticos se vuelve imperativa para fomentar el desarrollo evolutivo que pide el alma.

La psicoterapia integrativa, también denominada psico-espiritualidad, combina metodologías que facilitan el proceso de armonización de la triada cuerpo-alma (psyché) -espíritu (consciencia). En este contexto encontramos modelos terapéuticos humanistas (como la Gestalt), transpersonales y psicoanalíticos que brindan herramientas transversales para favorecer la evolución de la consciencia.

Psicoterapia integrativa

Terapia Iniciática: una metodología propia

En lenguaje esotérico, la iniciación es el proceso de transformación y autoconocimiento que emprende el buscador que ha despertado a la dimensión espiritual de la existencia. El buscador sincero posee compromiso, responsabilidad, humildad, paciencia y entrega ante su proceso.

Del conocimiento de diversas fuentes metafísicas y modelos terapéuticos que más útiles resultan en mi propio viaje interior, nace el acompañamiento iniciático, el cual integra elementos de:

  • La Psicoterapia Gestalt: fomento de la presencia, la autoconciencia, la conexión corporal y la responsabilidad.

  • La Alquimia: contemplación de “la sombra” -el plomo- como materia prima para la transformación.

  • La Antroposofía: como visión evolutiva y espiritual del ser humano a través del cultivo moral y de las virtudes.

  • El Hermetismo: favorece el autoconocimiento a través de la comprensión de las leyes universales que actúan en nuestra triada cuerpo-alma-espíritu.

La Terapia Iniciática recuerda que no toda crisis necesita ser resuelta; algunas necesitan ser atravesadas con conciencia. La terapia iniciática no promete soluciones rápidas ni estados ideales permanentes. Ofrece algo más honesto y más profundo: la posibilidad de devenir quien uno es, integrando la historia, la herida y el potencial del alma.

RESEÑAS DE ALQUIMISTAS

  • "Iris es una persona confiable, amorosa, empática y siempre atenta. Transmite cercanía y desarma cualquier barrera de eso que podemos llamar “estatus de terapeuta”. Iris es una catalizadora de procesos: me he sorprendido contándole episodios que nunca había contado a nadie y cuento con ella para continuar, para nunca renunciar a dar un paso más hacia el amor a mí mismo".

    Javier Esperanza

  • "El acompañamiento de Iris ha sido clave en mi proceso personal. Destaco su empatía y las metodologías que utiliza, las cuales me ayudaron a comprender mejor cómo funciona mi mente. Iris es una excelente profesional para cualquier persona que necesite orientación holística con enfoque espiritual".

    Lourdes Priebe

  • "Me siento muy agradecido por el trabajo que hemos hecho juntos y todo lo que he conseguido a nivel mental y espiritual, ha sido increíble, una escalada en el nivel de consciencia brutal. A lo que más me ha ayudado Iris ha sido a poder observar mis pensamientos, darme cuenta de dónde vienen y a saber gestionarlos. Eso me ha ayudado a resolver adicciones y a mejorar mis relaciones personales".

    Rubén Jorde

  • "En búsqueda de ayuda me encontré con Iris y no dudé en solicitar su acompañamiento. Iris me ofrece un lugar seguro en el que me siento protegida y siento que tengo el permiso para expresarme. Me gusta su profesionalidad y la manera en la que enfoca las sesiones".

    Marta Nueda

  • Coincidir con Iris fue un antes y un después en mi vida. Sigo su divulgación desde 2021, me ayuda a comprender aspectos de la existencia y a evolucionar. También he tenido sesiones de terapia en las que me he sentido muy bien acompañado: me han servido para descubrir aspectos sobre mí que me han ayudado a crecer. Siento un gran agradecimiento por todo lo que me ha aportado en este tiempo.

    Nicolás Hacha

Te acompaño como testigo consciente, recordándote que incluso en la oscuridad, hay sentido cuando se atraviesa de forma consciente. Te ofrezco un espacio seguro donde la verdad puede emerger.

El acompañamiento iniciático se caracteriza por:

  • Una presencia terapéutica profunda, sin imposiciones, sin etiquetas diagnósticas ni dogmas.

  • Un espacio seguro donde tu alma puede mostrarse sin defensas; aquí no hay juicio ante tu visión y vivencia espiritual.

  • Se centra en la consciencia presente (aquí y ahora). Invita a la toma de consciencia de qué ocurre, de cuál es el mensaje del síntoma que emerge, de cómo te relacionas contigo mismo, de cuáles son tus necesides.

  • Trabajar con: la experiencia presente, la emoción viva, el cuerpo, el símbolo, el silencio.

  • Respeto absoluto por el ritmo interno del proceso sin interferencia en el libre albedrío del iniciado.

  • Confiar en la sabiduría autorreguladora de tu organismo y en su rol como vía de acceso al inconsciente.

  • Favorecer la evolución de la consciencia de regreso a la unidad.

¿Cómo es una sesión iniciática?